El primer casco para motociclista.

En los años 30’s era muy común rodar en motocicleta sin casco, ya que su potencia no permitía grandes velocidades, pero eso no evitaba que los conductores sufrieran caídas o accidentes. Caso muy particular fue el de “Lawrence de Arabia” –arqueólogo, escritor y oficial del Ejército Británico durante la Primera Guerra Mundial en la que jugó un notable papel como en la rebelión árabe contra el dominio otomano y el mundo del motociclismo– quien al evitar atropellar a dos niños que se cruzaron en su camino cayó de su motocicleta y se golpeó directamente la cabeza. Thomas Edward Lawrence no llevaba protección.

El neurocirujano que lo atendió, Hugh Cairns, determinó que se habría salvado de haber llevado casco y comenzó un estudio con los motoristas del Ejército Inglés. Concluyó con la recomendación del uso del casco como único método efectivo para evitar graves lesiones e innecesarias muertes en los accidentes motociclistas. Con base en este estudio, diseñó un casco fabricado con fibras de coco entretejidas y pegadas mediante una resina; se sujetaba a la cabeza mediante dos tiras de cuero que partían de los laterales a la altura de las orejas y se abrochaba debajo de la barbilla con una hebilla.

Apareciendo así el primer casco fabricado en serie denominado tipo “Cromwell”, basado precisamente en los fabricados por el Doctor. Desde entonces, la industria del casco fue avanzando a pasos agigantados y los materiales con los que se fabricaban fueron mejorando cada vez más, hasta llegar a los que actualmente conocemos.

Aunque la historia de la motocicleta data de finales de los años 1800, no fue sino más de 70 años después que los gobiernos empezaron a promover y normar el uso del casco. ?